Tu lobo come siempre en la amorosa caricia de mi mano...
escurridiza estrella
de fugaz presencia.
Aullido lunar
en noches de silencios
ahogados y abismales.
Gemido antes de la muerte
y el llanto cuando la vida
nos abre sus puertas húmedas y
sangrantes.
Lobo,
loco arcano y ancestral
niño que aún no aprende
a andarse en sus pequeños pasos
y siempre va acechando por más.
Lobo,
terrorífica imagen superpuesta
en la mente infantil
y cálido amante de lunas llenas
que clama y aúlla desde la entraña
más dolorosa de la tierra.
Lobo herido,
lobo sueño,
lobo noche, causalidad.
Lobo adentro,
lobo afuera
mordiendo espacios a los que nadie llega.
Lobo misterio y hambrienta soledad.

