Follow by Email

martes, 22 de julio de 2014

CORAZÓN DE MANDRÁGORA

-CORAZÓN DE MANDRÁGORA-

Me habita el silencio como todas tus sombras:
la carne (mi carne)
hecha sexo y poema para los buitres,
lobos y malos amantes.

Cuando intento hablar de mi cada molécula de aire 
exhala tu perfume de tierra mojada y amapola.
Me habita tu hechizo, la mítica de un reloj desajustado,
todo el tiempo mecido entre tus manos.
Mi alma vuelta sed y pájaro.

Quisiera estar a tus pies para besarlos mil veces
y beber de ellos el verdadero sabor de la tristeza,
la moribunda ansía del deseo.
Estoy ajustada a tu piel y hecha a la medida de tus sueños.

A veces, me habita tu caricia y se me abre el pecho
con una sola mirada tuya.
Se me hace miel la sangre y transparente la piel
para que veas mi única pulsión:
una mandrágora febril y violácea,
silenciosa flor dispuesta a hablar siempre de ti.

Tú le das sentido a toda esa existencia
de nombres mal dichos, a la carne envenenada de mi cuerpo
con la que te poseo y habito.

Tú le das sentido a todas las miradas
con las que pueda dibujarte e invocarte
para que descubras con los ojos bien cerrados

la piel de mi misma, mi corazón de mandrágora.

Se ha producido un error en este gadget.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails