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sábado, 26 de diciembre de 2009

_A.P.

¿Por qué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?




Encarnando la desolación de la poeta solitaria, las palabras no reconocen las extremas singularidades que sustentan su existencia. En cintas de luz, viajan rumbo hacia la tierra prometida -el paraíso del lenguaje-, una torre alta y descarnada en donde la noche es una condesa ensangrentada, dueña de trampas y torturas afiladas, y la pluma, sádico instrumento en manos de un espejo y una dama, escribiendo signos, cicatrices, crueldades (con silueta de santo poema)
de la poeta y su vida solitaria.





domingo, 1 de noviembre de 2009

Sin excusas




No habrá excusas esta vez.
Sé que las abejas están zumbando en tu oído
prometiendo un domingo desarmado
de fusiles y traidoras mordidas.
Consulto mi oráculo frenético
y todo parece indicar que hoy es el día:
Un domingo desarmado
por la lujuria de mis veintiocho años.
Hoy, no habrá pie para las excusas
ni treguas de aullidos.
Hoy, es el día para conjurar
un húmedo tango
y liquidar los sexos con lunáticas fragancias.
Hoy, es el día para ordenar tu piel
envuelta en sábanas de plata,
para que entres en mis sueños
y me supliques por realizar
tus más recónditos deseos.
No habrá excusas para que hoy
te enredes en la selva de mi pelo
y te pierdas en la insolencia
que guardan mis piernas.
Hoy, es domingo desarmado,
domingo amado,
mordido,
blasfemado.
Es el día para invadir tu hogar
y ser esa niña terrible que te prometí.


lunes, 19 de octubre de 2009

Lugares Perfectos, Cosas Perfectas






Una cadena o una cadera. Un fébril contorneo de ellas manipula la senda que traza tu lengua...

El puente que debemos cruzar.

El extranjero abriendo brechas o labios rosa o colinas sepia. Estrangula adentro la voz salada y secreta, la palabra secreta, el comienzo del tacto....

Extradición de la pena angular.

Reclamo de piernas o rumor ácido que aloja náufragos. Noches tranzando vínculos con sombras, estrecho deseo que flagela lejanías, letanías de lo fantasmal....

Faltabas tú.

La impúdica sangrienta se desvanece en tus brazos, en tus abrazos, en tus columnas y calumnias, en el fuego de tus labios, entre aullidos espantados de loba en celo y ocaso...

Estoy...

... en tus manos...

... que traspasan humedades...

Mientras me quemo en el paraíso que forjan tus besos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Del Silencio III


No me atrevo a tocar el papel, a hablar de mí tan de mi blanca desnudez. No me atrevo a escudriñar en esos rincones habitados por telarañas rojas y negras, a meter en mi boca sus dos lenguas venenosas. No me atrevo a acercar y cercar a esa pequeñita amada, la sangrienta impúdica susurrando en mi espalda.

No me atrevo, corazón, a regalarte mi caja de música con su bailarina muerta en la melodía de su danza-grito ancestral...

(aullidos de loba...)

No!


Un cuadro de Chagall

martes, 6 de octubre de 2009

Poemas Malditos



"Voy a leer poemas que les dirán la clase de poeta que soy, el tipo de mujer que soy, así que si no les gusta, pueden salirse..." (Anne Sexton)



I
Completar el silencio
y conmover la dolorosa aventura
de adentrarse en esta oscuridad delirante
que es mi figura en el espejo de tu cuerpo.


II
Decir que el amor, que la vida
Que el que no dice amor, no dice vida.
Decir sin decir que este silencio
Me llevó (me lleva) dejándome
El secreto de su desnudez
Como premio de consuelo
Para no decir el amor ni la vida.


III
Vuelo a la vidasola,
vuelo hacia ese paisaje
encuadrado en tu rostro de ausente,
rostro plasmado con humedades
de purísimas ausencias
(tuyas, todas tuyas).
Vuelo
(vuelvo)
a las ceremonias que rasgan
todos los fuegos,
a mi destino dos de silente,
de adentro tan adentro
que no llego a alcanzarme
y salvarme.


IV
¿Por qué no te llevas el silencio,
esa rareza que me da tu abrigo frío?

Porque vuelas el mundo
con las alas tan abiertas
y los ojos tan cerrados
que no ves el mundo
ni la chispa de luz
que se asoma en medio
de esta noche primaveral.

¿Por qué no me ves abrazada a la luna
ocultándome de tu sol?



V
Saberse un pájaro o un anciano.
Comerse las uñas del espanto.
Abrazar a la muñeca imposible
que duerme al lado.
Soñarse en el vuelo exiliado.
Derretirse bajo la lluvia.
Deformarse con la música.
Sacarse el alma y colgarla de un hilo.
Ofrendarla frente a tu ventana.

Esperar a que despiertes
y descubras en medio del paisaje
la ardiente caída
del pájaro ciego
entregándose a la sumisión de tus manos.




VI
Sino inhóspito
(este)
Indiscutible
Inalbergable
Cosmos
Me entrego a tu vacío
Al saberme tan tuya
Oh tiempo
Oh destino.


VII
Te pertenezco
Estrella mía.
Me perteneces.


VIII
Escucho tu nombre,
esa indisolubilida de sonidos.
Maldita danza es tu nombre
en mi oído.
Espero algún hechizo,
una pócima certera,
al menos,
con la cual esquizoidearme,
partirme
y olvidarte.

(Sacados de una cajita oscura y satírica llena de golosinas para mi mal)


domingo, 27 de septiembre de 2009





Me vacías como a una copa. Soy el vino
aspirado entre tus labios.










Estoy muerta.





Me apago como el día a día.
Como la luna al mediodía estoy muerta.









En mi última hora me redimo en mis pensamientos,
totalmente absorta
–absorbida-
por mis involuntariosas ganas de lenguaje,
ese deseo tan negado
que se asfixia hoy entre mis manos
y cae al






v









a





c




í




o










¡tan vacío!
de mi adolorida existencia.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Palabras






Pensar en la palabra o

las p-a-l-a-b-r-a-s

sin negar la dicotomía

del alma.

La dualidad de un empeño

que va con-tra y con-mis deseos

de estar viviendo en una muerte,

del vacío que se llena con vacío

un sino recurrente e indivisible.

Conmisericordia contrarrestando

la vulnerable imagen y no la carne,

no la boca, pero la palabra o

las p-a-l-a-b-r-a-s

que no construyen los besos

que si destruyen la esperanza.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Tu beso de hoy



Tu beso de hoy
lo necesitaba tanto.
El miedo es una fuerza poderosa
que entra sin permiso
y se instala en las paredes de nuestro hogar
recorriéndolo de par en par,
deambulándolo como un fantasma,
creyéndose el dueño de nuestros sueños.
Pero tu beso es capaz
de salvarnos de la imprudencia
que habita en el miedo,
es capaz de elevarnos
hacia ese cielo que juntos
hemos conquistado.
Tu beso de hoy,
dulce susurro de primavera,
fuego abrasador e inextinguible.
Caricia profunda y ardiente.
Tu beso de hoy,
refugio seguro.
Mi salvación.

jueves, 10 de septiembre de 2009

XXI






La ciudad hoy nos llueve en palabras,

y a veces grita, grita

entre callejones oscuros

y rincones secos

lo que come el desamparado

y las muertes de los nunca vistos.

Alfombrada de diluvios,

entre gotas y rocíos

el frío indaga en las tinas negras,

hurguetea en las espaldas

y se cuela entre los dedos de los amantes.

La ciudad esta noche se pondrá su vestido de brillos

y con un beso, cerrará el pacto privado

de la silenciosa y anárquica oscuridad.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

Confieso que...







Transito el presente,

Pero el pasado se me asoma

Por esa esquina lacónica

Centaura

Apocalíptica.

Tú y el futuro que nos espera

Ahí, sentadito junto a la falsa

Sombra de la ausencia,

Bañado de ciruelos en flor,

Como una paciente nostalgia,

Anciana nostalgia

Arraigada en algún

Intimo lugar de nuestra memoria.

El tiempo es destiempo

En este mismo instante

Hora de recuerdos de otros instantes

Cuando tus besos y abrazos (tantos, tantos)

No fueron en vano,

Porque nunca ha sido en vano

El amor, la amistad, la furia.

La entrega total.

Somos este trueque de soledades,

De patrias encarnadas,

De aguas dulces y saladas,

De oasis y espejismos

En donde te habito el alma

Y te hago el amor

En un vuelo a añosluz de distancia;

En donde robas mis sueños

Fantasmasilusiones

De niña anciana

De luna llena y descalza.

sábado, 22 de agosto de 2009

Versos sin puertas

Devenimos de la noche

De la pupila entre abierta

A los páramos nocturnos

De una luna roja y blusera.


Me como tu silencio

Esa ternura erecta

Me visto con la risaloca

Lengua desparramada por mi boca

Manos desparramadas

Por tu entrepierna.


Sangre loca

Lágrima ungüento

En tu pena obtusa

Siempre metida

Entre los senos de la soledad.


Amor, seguimos persiguiendo

Lunas y estrellas

Lugares secretos

Palabras secretas

Tan obtusas como tu pena.


El fuego en nuestras bocas.


Sigues persiguiendo

Este aroma de loba

Sexo a solas

Insolencias por solo tener

Versos sin puertas

Para poder entrar.


miércoles, 19 de agosto de 2009

Poética en rojo




La sangre del poema es la voz que crece hueca y vacía una tarde también roja en la mano de una niña crispada de vergüenza por las palabras que un día osó escribir en la orilla de una playa cualquiera y que ya han desaparecido como la historia de los muros de piedras.

Sangra el poema, sangra la noche, y al alba, un sangramiento natural de mi alada infantilidad que se vuela entre ríos de montaña o en la espesa niebla de la madrugada. Sangra esta palabra que se deshoja en sonidos marchitos, malditos que cambian el mundo y no son más, nada más. Sangra, sangra en las alas rotas de un pájaro negro que se baña en espuma y cal para ser más blanco, como se bañan mis voces en la palabra y la palabra en el poema que no es rojo, que no es ni medianamente cierto, pero que igual sangra, y sangra desde adentro, desde el sonido más esencial de su conjugación verbal, que es pureza viva, poderosa fuerza y eterna existencialidad.

¿Dónde, dónde la palabra, la esfinge de tantas miradas? ¿Dónde la palabra quieta, enmascarada bella; dolor de mi dolor, sombra de mi más negra sombra?

¿ Dónde la voz poeta, solitaria estrella que guarece mi casa, la de las palabras muertas?


domingo, 16 de agosto de 2009

Hermana Lluvia



A veces, camino bajo la lluvia
y me sano del frío,
del dolor y
de la ausencia.
A veces, camino bajo la lluvia
y dos, de la mano,
también lo hacen,
y se sanan como tú y yo
áquel día de lluvia
en el viejo puerto de San Antonio.




Entonces comprendimos que la lluvia también era hermosa. Unas veces cae mansamente y uno piensa en los cementerios abandonados. Otras veces cae con furia y uno piensa en los maremotos que se han tragado tantas espléndidas islas de extraños nombres. De cualquier manera la lluvia es saludable y triste. Sus tambores acunan nuestras noches y la lectura corre a su lado por los canales del sueño. Tú venías hacia mí y los otros seres pasaban. No habían despertado todavía al amor, no sabían nada de nosotros. De nuestro gran secreto. Ignoraban la intimidad de nuestros abrazos voluptuosos, la ternura de nuestra fatiga. Acaso los rostros amigos, las fotografías, los paisajes que hemos visto juntos, tantos gestos que hemos entrevisto o sospechado, los ademanes y las palabras de ellos. Todo, todo ha desaparecido y estamos solos bajo la lluvia, solos en nuestro compartido, en nuestro apretado destino, en nuestra posible muerte única, en nuestra posible resurrección. Te quiero con toda la ternura de la lluvia. Te quiero con toda la violencia de la lluvia. Te quiero con todos los tambores de la lluvia. Te quiero con todos los violines de la lluvia. Aún tenemos fuerzas para subir la callejuela empinada. Recién estamos descubriendo los puentes y las casas, las ventanas y las luces, los barcos y los horizontes (...)

Estoy lleno de tu vida y de tu muerte. Estoy tocado de tu destino. Al extremo de que nada te pertenece sino yo. Al extremo de que nada me pertenece sino tú. Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces rojas de los automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de nuestra congoja, los humildes barrios de los trabajadores. La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste, y acaso esa tristeza sea una manera sutil de la alegría. Intima, recóndita alegría. Estoy tocado de tu destino. Oh, lluvia. Oh, generosa.

Raúl González Tuñon.


(A Marco Sadel, por nuestro inconfundible amor de años)


martes, 11 de agosto de 2009

Una espera


"... que tu cuerpo sea siempre,
un amado espacio de revelaciones"
(Alejandra Pizarnik)


Te espero sentada,

callada como una niña

naturalmente zen y urbana....

pausada como el suave delineamiento

de tus brazos sosteniendo

la noche toda

bajo mi cintura estrangulada.

Te espero cálida,

tapada hasta la frente

con poemas de Alejandra

y llena de azucenas en la espalda.

Con este corazón que necesita

el ardor de la ginebra en su garganta

y la candidez de una sonrisa para ser resucitada.

Te espero con el beso blasfemado

entre los labios remordidos

con el silencio que no callamos;

con el grito exiliado en las penumbras

por intentar despertarnos de este sueño,

por intentar curarnos la fantasía

que nos aqueja como una enfermedad terminal

e insondable.

Mi vientre necesita del fuego abrasador

de tus manos, porque,

no lo sabes,

tal vez,

no lo entiendes.

Tan sólo soy una chispa

y tu cuerpo,

un bosque entero que encender...

y en el cual quemarnos.



domingo, 9 de agosto de 2009

Retorno




Retornar.

Volver.

Reencontrarnos después de andar

en caminos distintos

en donde el arte y la poesía

nos dibujaron símbolos y señales

para no perdernos ni un segundo

de la eternidad.

Mutuos caminos

hacia un nosotros que se aproxima

silencioso y pausado,

igual a los niños que juegan a las escondidas

en el bosque de las palabras

tiernas como la desarropada

luz del deseo.

Retornar, volver.

Volar con alas prestadas

al encuentro de la voz escrita y hablada,

a la belleza de ver,

volver a ver

entre tantos rostros una mirada

cálida y conocida,

sonriente entre tantos otros

que también sonríen

y se reencuentran.

Retornar a la vida,

retornar a la belleza,

al centro de esta espiral

que engulle destinos

y nos lleva al hogar,

como hijos pródigos buscando

su otra mitad.

Abre los ojos:

Bienvenido seas.

viernes, 7 de agosto de 2009

SINCRONIZACIONES


Al hombre que tiene miedos...








Si aprendes a jugar

te daré todas las sincronizaciones,

una verborrea de placeres linguales,

distancias que nos unirán

dentro de esta cosmología virtual.

Te indicaré cada paso a seguir,

la forma de cómo esculpir beso a beso

la mirada ardiente que nos llevará

a los abismos que te prometí.

Vástagos incansables seremos

en una noche extasiada de jugosos versos.

Porque, si aprendes a jugar,

escribiremos de pieles

hasta que un aullido lunar

se devore la verdad e introduzca

sus dedos afilados

en las bocas que nada del amor dirán.

En este macabro juego

no correremos peligro alguno.

Seremos convertidos

en promesas siempre cumplidas,

en soldados muertos con abiertas heridas.

En este juego de darnos el precipicio todo

no tendremos nada que perder...

nada más que tus miedos y mis sueños.

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