viernes, 24 de julio de 2009
Diálogos
domingo, 19 de julio de 2009
Re - conquista
martes, 14 de julio de 2009

domingo, 12 de julio de 2009
Pertenencias
Destruiré tus ruinas,
tu gran ciudad,
esa puta calle que
te asfixia la boca
de vapores malditos,
de versos malditos.
Te daré el símbolo
de la verdad,
por esta vez, nada más.
Será tu recompensa
por mirar más allá,
por subir mi falda ancha
de resquemores y fracasos;
por morderme la esperanza
como morderías un durazno,
como morderías mis labios.
Es así que aprendo a ser pantera
y a ocultarme tras tus pasos
de hombre-oscuro,
de hombre-lobo,
de hombre con hambre
de hembra oscura
y con filos en sus dedos.
Hembra de ojos secos
y vientre mojado.
Desarmaré tu camino
te guiaré por las ruinas
que no avisan de bifurcaciones
ni precipicios.
Fingiré ser el aire durante
tu caída a mi reino
de panteras aladas
que sustentarán tu abrazo.
Construiré escaleras
para llegar a tus tobillos
y hurguetear en la fiebre
de tu hombría-lobería.
De ser necesario, seré la poesía,
me quitaré las ligas de la vergüenza,
las medias caladas del descaro
y te abriré las puertas
de esas zanjas hechas para
el torrente de tus ríos.
Abre la boca
y cierra las manos,
esta será tu recompensa
por mirar tanto:
El cáliz de mis pechos,
el vino de los poetas,
la sumisión de mis piernas,
el esplendor de mis caderas.
La lluvia hirviente que abrirá
tu corazón a dulces zarpazos.
Tómalos,
Bébelos todos.
Son tus pertenencias.
jueves, 9 de julio de 2009
Sombra a Sombra

miércoles, 8 de julio de 2009
Altos Instintos

martes, 7 de julio de 2009
5:45 A.M.

sábado, 4 de julio de 2009
¿Has vuelto a ver el amanecer deshacerse como espigas entre las montañas? ¿Sigue siendo el mar, esa dulce calma que nos dejaba perdernos hasta el infinito del tiempo?
Tienes en tus manos el recuerdo de mis últimos años. Conservas en tí la lluvia de agosto, esa que conocimos a la luz de nuestros primeros besos y abrazos. Aquella vez, hubiese querido irme contigo o que te quedaras, pero el tiempo nunca nos acompañó como un fiel compañero.
Sé que sientes, porque no podrías vivir sin hacerlo. Estás desnudo frente a tu alma y ya no hay frío que extinga la llama de tu corazón. Has aprendido a vencer tantas veces la muerte, que la herida te hace mutar infinitamente, pero jamás dejas de existir. Caminas junto a tus ofrendas, las cadenas que te mantienen atento a tus pasos por la tierra. Es la belleza de tus años, el dulzor oportuno de volver a ti.
Has despertado al mundo y un hogar te espera. Amar y vivir es la única regla.
Tienes el recuerdo de mis últimos años y de la voz de mi cuerpo. Los conservarás como la lluvia en cada espacio que te llenó de si.
Yo, guardaré silencio, porque el desapego es amor y el amor reconoce la verdad en el vacío de las palabras que nunca lograremos llenar.
miércoles, 1 de julio de 2009
Decidir necesitarte
no es una ofrenda para el recuerdo,
no es la dura tarea de sostener el amor,
de seguir en el amor,
ni de perderme en el amor.
No es desanudar las velas
de los barcos que te llevaron.
Necesitarte es,
ponerme a los pies de tu abismo
con la piel apostada y
de antemano perdida
en estas palabras-sentencia
ya sentenciadas.
Es colmar la noche de
pequeñitos fantasmas parlantes
que me hablen de ti y te llamen
desde la muerte para resucitarte.
Decidir necesitarte,
es andarme en el desasosiego diario
de la no pertenencia a tu alma,
es quitarme las alas para arrastrarme
por los filos de la tierra mojada,
es abrir nuevos pozos de sangre
para ahogarme en tu memoria,
es saber que el amor no es esta pena obtusa,
ni el silencio de las luces de la playa.
Necesitarte es
dar un paso al lado
con el corazón en súbito éxtasis
para abrirle paso a esta poesía en llamas.